«Caza de brujas. La semiótica del miedo», Yuri Lotman

El tema de la explosión, relacionado en este caso con el del cataclismo social, no es –como se tiende a pensar– una novedad absoluta de los últimos escritos de Lotman. Aparece in nuce antes, surgiendo no como una idea extemporánea sino como el desarrollo de una serie de motivos –los conceptos de retórica, colisión, conflicto y montaje- que ya se habían abordado tiempo atrás en el pensamiento lotmaniano. Por otra parte, como dice Nina Kauchtschischwili, el concepto de cultura y explosión:

«Es simplemente la más preciosa herencia que […] [Lotman] nos ha legado, una nueva versión de aquella idée russe que atenazó a los pensadores rusos del último siglo, desde que Vladimir Solovev la expusiera con tanto brío. Creo que no existe otra cultura para la que el concepto de «explosión» sea tan per- tinente como lo es para la evolución histórico-ideológica rusa» («In forma di lettera a Jurij Michailovich Lotman», in Europa Orientalis, vol. XIII, 1, 1994, p. 236.).

Según Boris Uspenski, «no es posible leer la historia de la cultura rusa como un proceso de evolución natural y orgánica. Es una historia marcada en efecto por constantes sacudidas revolucionarias» («La pittura nella sto- ria della cultura russa», en AA. VV., Volti dell’Impero russo. Da Ivan il Terribile a Nicola I, Electa, Milán 1991).

El artículo que aquí se ofrece pone en relación dos conceptos relevantes a los fines de una reflexión cruzada sobre Lotman y Greimas: el «tema de la impredecibilidad y de la explosión», relacionado con el cataclismo social, y el de la «semiótica del miedo», que se vincula a un topos greimasiano por excelencia, el de la «semiótica de las pasiones». El estudio de las pasiones en el funcionamiento de la ciencia y de la cultura ha tenido también una cierta importancia en las investigaciones lotmanianas: un papel de especial relevancia, por ejemplo, adquieren en ellas los conceptos de styd [vergüenza] y de strach [miedo] («Semiótica de los conceptos di “vergüenza” y “miedo”», in Yuri M. Lotman y Escuela de Tartu, Semiótica de la cultura, Madrid, 1979). Ambos estudiosos, cada uno siguiendo su propio camino, han tratado de definir la pasión como objeto semiótico no necesariamente coincidente con el que estudian la psicología y otras disciplinas: la descripción que Lotman y Greimas hacen de las pasiones ha supuesto un paso fundamental para definir la metodología semiótica de los dos autores.

Por lo que se refiere al semiólogo de Tartu, el «miedo» representa un im- portante objeto de investigación porque está relacionado con la presencia del cˇužoj [el otro, el ajeno, el extraño, el extranjero], es decir de quien se encuen- tra fuera del sistema. La función cultural del otro es inmensa: situado al mar- gen de todas las funciones, consigue sin embargo irrumpir en lo «cotidiano». Además, el vínculo entre cˇužoj e izoj [rechazado] tiene una gran relevancia y una apremiante actualidad: cada cultura crea su propio sistema de «marginales», de rechazados, aquellos que no quedan incluidos en dicha cultura. La irrupción de éstos en el sistema hace que lo exterior a él se convierta en uno de los estímulos fundamentales para la transformación de un modelo estático en un modelo dinámico. El dinamismo de la cultura es fruto de la coexistencia, en el interior de un mismo espacio cultural, de distintas lenguas relacionadas con grados diversos de traducibilidad o intraducibilidad: cuanto más denso y frondoso sea el espacio cultural, más complejo será el sistema que de él deriva.

Silvia Burini

Yuri Lotman- Caza de brujas. La semiótica del miedo

 

 

 

Publicado originalmente en Revista de Occidente, nº 328 (octubre 2008), pp. 5-33.

La lectura de esta nota precedió a la de la versión italiana del texto de Y. M. Lotman en el Congreso «Incidenti ed esplosioni: A. J. Greimas e J. M. Lotman. Per una semiotica delle culture», celebrado en Venecia en mayo de 2008.

 

 

 

 

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